El primer impulso al llegar al Abama Golf & Spa Resort es soltar las maletas y mirar al mar desde la terraza de la habitación. Ubicado en el sur de la isla de Tenerife, esta gran fortificación árabe de color rojizo encaja armoniosamente en el terreno y recala en la costa. Un derroche de imaginación arquitectónico, con ambiente selecto, arropado por una vegetación tropical maravillosa, un campo de golf muy a mano, espacios exclusivos y una playa privada a la que se llega en funicular.